A ti, hombre antiguo, lector sobreviviente. No encontrarás respuestas entre las líneas efímeras del poeta, los nexos entre su palabra y la realidad
han sido tergiversados por la historia... ¿Qué otro destino puede esperarse para una criatura que construye su reino en las arenas movedizas de la poesía?

viernes, 29 de julio de 2016

Intercambios con Hugo

Abel :

       El ministro hablaba, yo me había convertido en un porciento, en esa cifra endeleble,por la que el mundo corria,soy un numero, algo absorbido por el embudo de la nación, mi voz, no era mi voz, nada me sostenía ,solo ese número que vuela en el vacío, solo una cifra, no importaba si fuera poeta, ingeniero o padre de familia, la ocasión se pintaba como un punto geométrico e indeleble, algo que no importa y mientras esto ocurre ,me asomo al patio y descubro que amanece.

                                                        HUGO HODELIN SANTANA

viernes, 22 de julio de 2016

Para mi amigo Hugo, algo más que polvo queremos ser



Hugo hermano, gracias por el texto, muy bueno.


Hugo se suele hablar del “Modo de vida del poeta”, de sus pasiones o frialdades. Con los años he llegado al convencimiento de que hay muchos de vivir la poesía, que existen  seres muy diversos y maneras heterogéneas de construir eso que llaman el “corpus poético”. Lo importante –creo- es el texto en sí mismo (y ni siquiera tenemos control sobre su perdurabilidad, lo más posible es que estemos escribiendo en el agua) A la tiranía de la palabra poco le importa la criatura que está detrás, es el templo no el arquitecto el que importa. De cierto modo los poetas estamos conectados por una misma esencia, un pedazo de esa Noosfera que redefinió el creativo teólogo francés Teilhard de Chardin;   en la que los hilos comunicantes del lenguaje construyen los fragmentos de un único poema, un mapa, un decodificador con el objetivo de vencer a la muerte... Algo más que polvo hemos querido ser y para eso inventamos la poesía. 


Dijo Luís Pardo Lazo en el prólogo de la antología de Marimón “Su todo ya es solo su texto”. A  nosotros nos volverán a decir una y mil veces, como en tu texto “Renuncie, usted ha fracasado”, quizás no saben que lo sabemos, que no nos importa. “Ningún poema salva, nunca serán suficientes…” Somos la expresión de una hechura incompleta ¿Acaso hay cosa más terrible que conocer nuestros destinos?. ¿Qué nos queda además de la terquedad persistente de volvernos palabra?


Abrazos de


Abel

martes, 19 de julio de 2016

De mi amigo poeta Hugo Hodelín

El amigo poeta Hugo Hodelín Santana me envía este texto. Un miércoles en la noche hablamos de su poesía, de los dos Hugos, el que retoza en los espacios líricos y el otro –remanente de su entorno- que es agredido y devuelve el golpe a través de la palabra. Me escribe Hugo


Abel :   

Desde aquí. El vuelo que atrapó al pájaro. Afuera hay guitarras
y carteles. Un grupo de gente murmurando. Un sonido de guitarras. Yo
aquí escribo desde el silencio de la madrugada, como corre un niño
detrás de su carro infantil. Trato de pensar. Y una voz me dice, no
piense usted, su pensamiento es irrelevante. Ocupe su sitio en la
silla, que la clase comienza ahora. Que distintos éramos, cuando
mirábamos las manchas de aceite sobre las aceras. Oigo una voz que me ordena
hacer silencio, yo obedezco y lanzo los poemas al aire, un
poema en el aire es como una vida que se desprende, es como saltar de
un sitio alto y profundo. Espero mi castigo, pero la maestra revisa mi
tarea de aritmética, levanta la vista y me mira fijo. Me dice es usted
un buen matemático, deje las palabras para los poetas, renuncie. Yo me
levanto y salgo al aire libre, mis pulmones están garabateados, la
botella es un punto exacto en el primer trago del día. la anunciación
vuelve y hoy trae un rastro de pez y silencio, de pólvora dejada fuera
del cartucho. ¿Qué camino me van a mostrar, que yo ya no haya
caminado? ¿De qué silencio me van a hablar si en mí se oprime el
silencio del mundo? ¿Adónde me quieren llevar que no conozca? Adivino
a lo lejos flores de cartón, que caminan angustiadas por los bordes de
las casas, como un ente maduro sigo oyendo la voz y una y mil veces me
ordena silencio. No hable usted me dice, pero afuera los perros de
pelaje grisáceo tiran de los trineos al compás de las danzas alemanas
de Bethoven. En mi me digo se ha cumplido la profecía. Le digo a la
maestra, ya no juego con las palabras, solo se algo de aritmética.
Cierro la libreta y el jazz lo va cubriendo todo, si tuviera en mi
cama una trompeta quizás yo fuera un tipo diferente. Pero llueve,
estiro los pies y el ordenador sigue hay como un sitio criminal, no sé
si se ha cumplido alguna profecía, no me interesa, pero me paro en los
portales y veo los maniquíes en las vidrieras, me digo que yo no soy
otra cosa que ese maniquí, quizás el muñeco que se arrastra al borde
de los badenes, pero los maniquíes en mi cobran vida. Me dicen aquí
tiene la pistola, dele un tiro a este mundo ,olvídese del maniquí,
vuelva a las flores de cartón, haga su tarea  de aritmética,
preséntesela a su maestra, no juegue con las palabras, no están hechas para
usted, oiga mi consejo y saque punta a sus lápices, en
este instante alguien puede bajar las escaleras y eso no cambiaría el mundo para
nada, Sea obediente. Aproveche ese sol del mediodía y corra por los patios de la
escuela, regrese a casa, interminablemente
regrese a casa, allí están escondidos sus juguetes, las flores del
cartón, y los lápices, la voz se oye más grave, renuncie, usted ha
fracasado .Solo le queda la penitencia de permanecer por todos los
tiempos en su pupitre. Espere pacientemente y mientras alucina, el
mundo girará y poco le interesaran sus palabras, es usted un alumno
ejemplar, por ahora limpie el aula, coja su maleta y regrese a casa.



                                                                     HUGO HODELIN SANTANA

jueves, 14 de julio de 2016

Retorna Abel Prieto a su cargo de Ministro de Cultura



Retorna Abel Prieto a su cargo de Ministro de Cultura, Hay cierta alegría -contenida, expectante- entre algunos artistas e intelectuales. La realidad es que no se habían podido alcanzar niveles de interrelación equilibrada entre la burocracia cultural y los artistas e intelectuales. 




Abel Prieto, no es un gurú, no creo que haya pretendida serlo; pero su gestión fue lo bastante exitosa. Nada fácil manejarse en aguas tan complejas, en un contexto como el cubano y mantener una imagen de integridad y cercanías.

Hemos sabido que su salud está algo resentida y poco se conoce de las circunstancias que lo llevaron nuevamente a ese puesto, situación que no suele ser frecuente en los ámbitos políticos cubanos; pero su prestigio –creo-  es el que lo devuelve al frente de un ministerio, uno de los escenarios –columna tal vez-  sobre la que se sustenta una batalla simbólica de envergadura.


Por poco tiempo dicen, se nueva gestión será breve, acomodar el terreno para que otros caminen en tierras menos áridas,  ojala sea el suficiente para devolver credibilidades, restaurar lazos comunicantes; apuntalar lo que más nos define como nación y tener la coherencia, la paciencia y la habilidad política para manejarse en momentos de cambios inevitables y necesarios.



Nota:

Muy breve tiempo después de haber escrito la nota relacionada con el Ministro de Cultura, constato que se han  producido con simultaneidad o cercanía cambios en otras cabeceras ministeriales. Aunque son parte de nuestro contexto y por obligatoriedad más que por deseo, pudieran vincularse a mis moderadas y merecidas alabanzas por Abel. No tengo nada enriquecedor que decir al respecto sobre quienes se marchan o quienes emergen; salvo alguna chispa de confianza, un deseo que se aleja a galope suave; pero que me permite sostenerme en la esperanza.  Me muerdo los labios ahora mismo para no ser tan ingenio y mencionar a Murillo… y lo dejo ahí, porque sé, me arriesgo a confiar en que muchos cubanos pican; nos entendemos sin decirnos  casi nada y es que  la soberbia arrogante en este tierra nuestra, encuentra  siempre el perro que le muerde los tobillos…
 




Por: Abel G. Fagundo