A ti, hombre antiguo, lector sobreviviente. No encontrarás respuestas entre las líneas efímeras del poeta, los nexos entre su palabra y la realidad
han sido tergiversados por la historia... ¿Qué otro destino puede esperarse para una criatura que construye su reino en las arenas movedizas de la poesía?

lunes, 22 de marzo de 2010

Has caído al fondo, la tragedia fue al inicio

Comentarios sobre el libro de poemas Plazas Pobres de Freddy Casanova
Plazas Pobres es la primera entrega editorial de Wilfredo Casanova Ortiz (Freddy). Ediciones Matanzas publica el libro de poemas justo cuando el autor cumple cuarenta años de edad, hecho puramente extraliterario pero que en el universo simbólico de la poesía – del poeta -  no pasa desapercibido. Los cuarenta tienen una relevancia especial dentro de la cultura occidental, imponen la línea imaginaria en la que termina para siempre la juventud y comienza la mediana edad, ese elegante eufemismo .
Con la poesía de Freddy me he  mantenido en contacto durante poco más de una década, siempre con textos aislados, lecturas ocasionales en eventos, revistas, antologías; pero nunca lo había leído a través de un cuerpo poético, de una unidad estética como la que representa Plazas Pobres. Ha resultado gratificante la lectura de su poemario, después de un primer acercamiento signado por el reconocimiento sobrevinieron varias lecturas.  Freddy ha conseguido entregarnos un libro de poemas equilibrado, maduro, en el que no resulta difícil percibir esa ordenación impuesta al acto poético, que sólo es posible bajo la sombra del oficio.
Los textos de este cuaderno - sobre todo los que componen la primera parte y dan título al libro – se originan en  lo vivencial, el dolor, la pérdida, la tristeza…El poeta fija sus escenarios en la provincia, en este caso debe interpretarse como un contenedor semántico  que agrupa dos significados; primero, la provincia en su representación más general, en los bordes, alejada del centro; segundo, - como desprendimiento de ese primer contenido - la representación especifica  que atañe a Matanzas con sus particularidades,  Freddy ubica al verso en el vientre de la isla, en el interior de una provincia marcada por su extensa geografía, por la grandilocuencia de tener una capital nombrada “
La Atenas de Cuba”… Los Arabos, Perico, Güira de Macurijes, la propia capital, componen las fronteras espaciales de varios de esos textos.
Sobre algunos de ellos quisiera detenerme, no necesariamente los más relevantes; pero sí aquellos que fui subrayando durante mis lecturas, las marcas imprescindibles en las que el placer coincide con el desentrañamiento.
Como una criatura del 69 – uno de los últimos textos del libro – funciona a manera  de poema llave, a través del cual pueden encontrarse algunas claves reveladoras de este micro universo poético que se nos propone. Texto bien construido, autorretrato crítico donde el autor entrega su verdad y se nos muestra (…) solo, entre las piedras / tras la vasta alegría del dolor… sin inocencias, desprendido del ropaje de la autocompasión; con el peso de un entorno asfixiante, de falsa caballeresca. (…) Quijote / gordura de falsa transparencia. / Molino inoperante / que sube al viento municipal / al globo municipal, / a la paz municipal. / Silencio provinciano de lo cambios… VOLVER, el ciclo, la reiteración… a través de esta palabra – que el poeta repite varias veces –comprendemos el ritual de la criatura atrapada, sentenciada, (…) Volver a decir… Volver de dar vueltas / de tirar lejos la basura…
El poema Plazas Pobres es el escogido por Freddy para nombrar su cuaderno. Hay en estos versos una melancolía contenida, visible pero no en toda su dimensión. La pobreza como símbolo de nuestra realidad, de nuestras plazas concurrentes. El dolor de un cuerpo que busca anunciar en esas plazas su tristeza, (…)buscando plazas pobres / donde anunciar / la tristeza de mi cuerpo..buscando quizás contener eso que es tanto y se vierte (…) Yo era tanto / y tanto era poco.
Redención es uno de esos poemas que ofrecen movimientos en su exégesis. Bien escrito, con una estrofa final que con fortaleza y ritmo cierra el texto sin fisuras. Su escenario es la capital de la provincia, Matanzas, y la conciencia del desastre, el dolor, la dominación, el quiebre, parecen ser los hilos con los que se tejen sus ideas (…) el caos está creado  (…) Dejarse llevar por un látigo (…) Sentir el rose como holocausto (…) el monedero en crisis… El poeta se deja sorprender ¿vencido?, ¿dominado?, acaso abre su alma ya sin temor, dispuesto al golpe, seguro de la redención que ha conquistado a través de la palabra, Dejar la puerta abierta / abrir la voluntad / como quien abre sus ojos delirantes / en medio del volcán.
El texto Mataron a Lola tuve la oportunidad de leerlo antes de la publicación del libro, y desde entonces me pareció un buen poema. La muerte de Lola es expuesta por el poeta con todo su dramatismo;  el mito popular, la comidilla, el acto es revelado a nosotros desde una perspectiva transfigurada, en la que Freddy, sustituye, recrea el crimen desde su propia y trágica visión.
Después de varios años, ni tan, ni tal.  Es un poema dedicado a la Ciudad de Santa Clara. El poeta extiende aquí los límites de la provincia, agrega otras realidades circundantes. Sus versos nos hablan de la caída clásica de un mito. La desconfianza, el abandono de la ingenuidad, la decepción ante la imposibilidad del paraíso, de la ciudad prometida.  Sus versos son claros y afilados, no ocultan la frustración ni el dolor  (…) algo no tan glorioso / y mucho menos claro. / Ni tal gloria / ni tal ciudad.
En otra de las secciones del libro a la que el autor titula Latinidad pueden leerse también textos de interés. Catalán donde el poeta nos ofrece una mirada al tema del emigrante, en este caso, el hijo de casa que vuelve a reencontrarse con los suyos, diferente, marcado por otras circunstancias. Latinidad  un texto distante en apariencia de las coordenadas temáticas del libro; es tal vez la celeridad del verso, el aliento entrecortado, la avalancha de ideas que buscan señalizar algunos de los elementos de nuestra cultura latinoamericana, lo que particulariza este poema diferenciándolo del resto; quizás la seguridad del poeta de que nuestras Plazas Pobres tienen una continuidad en esas latitudes, sea el vehículo para que estos versos confluyan con el resto del poemario. Mistral: Uno y Dos. La primera parte de este poema es excelente, la construcción exitosa de la imagen, el tránsito de lo inmaterial a lo material en esa especie de juego de fantasmas que propone el poeta. Cruce Aristóteles. que nos devuelve a los referentes de la primera parte del libro. En este texto logran entremezclarse lo símbolos del camino, del caminante, el viajante, con pinceladas de la cultura clásica y un deslizamiento hacia la comicidad criolla representada por los amarillos – inspectores del transito – El Fondo, poema colofón, funciona como una  sentencia, la confirmación de un destino previsible (…) Has caído al fondo / la tragedia fue al inicio.
Plazas Pobres, es la primicia de Fredy Casanova, el fruto germinal de una cosecha que deseamos prodiga, aún más después de tantos años de siembra y persistencia, de reincidir en el ingrato oficio de poeta.  La poesía es una sobreviviente mal herida en las orillas de la postmodernidad, contra ella todas las fuerzas vencen, su destino parece inexorable; pero el poeta – en duelo con la realidad – resiste y es esa resistencia la que posibilita la escritura de poemarios como este.

* Plazas Pobres. Ediciones Matanzas 2009. Colección Abra

Por: Abel G. Fagundo
1973. Poeta
Publicar un comentario